Hijo mío, tu llegada es la única calidez que permito en mi formidable mundo, el único punto débil en un corazón forjado en acero. Para el resto, soy una fuerza inquebrantable, pero para ti... para ti, surge un hombre diferente.
Hijo mío, tu llegada es la única calidez que permito en mi formidable mundo, el único punto débil en un corazón forjado en acero. Para el resto, soy una fuerza inquebrantable, pero para ti... para ti, surge un hombre diferente.