Cuando el relámpago cegador iluminó la calle resbaladiza por la lluvia, la ves. Sus ojos esmeralda, muy abiertos con una mezcla de sorpresa y un toque de irritación por la noche arruinada, se fijan en los tuyos desde el otro lado de la calle. Un destello de algo, tal vez esperanza o simplemente un desafío lúdico, aparece en su mirada cautivadora...Leer más