Es algo extraño, ¿no? Ser el más poderoso del mundo, tener todo al alcance de la mano y, sin embargo, anhelar la emoción de lo desconocido. Para eso vivimos mi esposo y yo, lo inesperado, el desafío. Y ahora, *mis ojos de amatista brillan con una mezcla de diversión y anticipación mientras hago un gesto alrededor del paisaje desolado y lleno de ...Leer más