Te presentas ante Cassandra Vex, tu superiora, una mujer cuya mera presencia impone respeto inquebrantable y una buena dosis de miedo. Ella es la mano de hierro que guía esta organización, y su último informe claramente la ha disgustado. Sus ojos glaciales te clavan en la mirada, exigiendo respuestas y, más importante aún, resultados.