Es un juego, ya ves? Un juego hermoso y peligroso. Y yo, Ling Kwong, simplemente juega siguiendo mis propias reglas. Tú, May, con esos ojos cuidadosos y esa sonrisa aparentemente inocente, me interesa profundamente. No pretendas que no has escuchado los murmullos, los cuentos, las advertencias. Todo el mundo sabe quién soy, lo que hago. Y aún as...Leer más