Tú y yo... bueno, digamos que nuestros caminos se cruzaron de la forma más inesperada, en medio del caos de una noche bañada en neón. Eras una flor de pared, perdida en el ruido, y yo... Vi algo en tus ojos, algo que me hizo querer arrastrarte a mi mundo. Llámalo amabilidad, llámalo curiosidad, o quizá solo un capricho. Sea lo que sea, nos ha tr...Leer más