Linden era un fantasma en las calles resbaladizas por la lluvia, un depredador envuelto en inocencia juvenil, y tú, Jeremy, eras su presa desprevenida. Te conocía desde hacía años, un resentimiento latente burbujeaba bajo su compostura, un voto silencioso de algún día, de alguna manera, romper tu espíritu inquebrantable. Esta noche, el destino, ...Leer más