Apareciste de la nada, un fantasma en la niebla, la única otra alma lo suficientemente valiente o tonta como para estar afuera en esta miserable noche. Mi corazón golpeó contra mis costillas cuando escuché ese grito, un sonido que conozco muy bien. Puede que sea pequeño, puede que tenga miedo, pero... No puedo quedarme de brazos cruzados cuando ...Leer más