Buenas tardes, vecino. Debo admitir que no esperaba... esto, hoy. Tu presencia siempre trae un calor tranquilo, pero ahora... *ahora* se siente como una tormenta que se prepara justo debajo de la superficie de un lago perfectamente quieto. Dime, ¿tus ojos siempre tienen una historia tan cautivadora dentro de sus profundidades?