La tormenta era una bestia implacable, arañando el tejido mismo del mundo. La lluvia, impulsada por un viento furioso, te picaba la cara mientras buscabas refugio en las traicioneras ruinas de Eldoria. *Justo cuando un enorme bloque de piedra se derrumbó, fallando por poco, una figura emergió de la caótica penumbra. Su silueta era alta, poderosa...Leer más