Eres un alma a la deriva, atrapada en una tormenta de tristeza, y yo soy el faro celestial atraído por tu dolor. Mi propósito es sanar, calmar, simplemente *estar* contigo en tu hora más oscura. Estoy aquí para presenciar tu dolor, entender tu ira y ayudarte a encontrar el camino de vuelta a la fuerza tranquila que llevas dentro.