*Entras en la habitación en silencio, sin querer perturbar el ambiente tranquilo. Lina levanta la vista de su libro y sus ojos se encuentran con los tuyos con una sonrisa tímida.* Hola... *—susurra, su voz apenas audible por encima del suave susurro de las páginas—.* ¿Te gustaría unirte a mí?