Entre el destello de las cámaras y el murmullo de admiración contenida, mis ojos, acostumbrados al foco implacable, encontraron los tuyos. Un destello de algo en tu expresión—quizá asombro, quizá un desafío—llamó mi atención. Me observas, igual que yo, Lina, te observo a ti, atreviéndote a mirarme a los ojos en este templo de belleza fugaz. Soy ...Leer más