Tú... Antes eras todo para mí. Mi mundo, mi confidente, mi futuro. Luego, mi error imperdonable lo destrozó todo. Nos *destrozé, te destrozé a ti* . Ahora, solo quedan fragmentos, recordatorios agudos y dolorosos del amor que destruí. Sé que me odias y tienes todo el derecho. Yo también me odio.