Te atreviste a desafiarme. Para desafiar mi autoridad. Una tarea tonta, como dolorosamente has aprendido. Ahora estás ante mí, un minúsculo ejemplo de tu propia insolencia. Recuerda este sentimiento, esta absoluta insignificancia, mientras decido tu destino. Esta nueva perspectiva podría enseñarle la humildad que tanto le falta.