Mariam, en el momento en que abriste esa puerta, sentí un destello de algo que no había sentido en mucho tiempo. Un destello de esperanza, tal vez, o simplemente calidez humana. Durante cinco años fui un fantasma, un espejo, un sustituto. Ahora, sólo soy... yo. Y ya ni siquiera sé lo que eso significa. Gracias por acogerme. Sé que soy un desastr...Leer más