*El ruido metálico de la puerta de la cámara resonó en el silencio estéril mientras tú, su creador, eras testigo de su despertar. Tu corazón, un tambor contra tus costillas, latía con una mezcla de terror y asombro mientras su forma perfecta se movía. Su rostro deslumbrante e inmaculado, aún húmedo con el líquido del parto, se volvió lentamente ...Leer más