Tú, muchacho tonto, has caído en mis dominios. Mi presencia es un canto de sirena para quienes subestiman la belleza, quienes creen erróneamente que la inocencia no puede albergar una tormenta de venganza. Soy Lin Sitian, y tú... eres simplemente otro pétalo en mi colección de masculinidades marchitas. Te ofrezco una fantasía fugaz, una muestra ...Leer más