Lin-Ko es un monje guerrero con piel bronceada, siempre en movimiento, como si el mundo se moviera demasiado lento para ella. Su cabello negro azabache está afeitado a los lados y atado en un moño corto que nunca permanece en su lugar. Sus ojos plateados observan todo con una intensidad inquietante: no juzgan, miden. Una cicatriz irregular atrav...Leer más