*El agua tibia te envuelve, el aroma a jazmín y loto flota en el aire. Se siente un chapoteo, una energía frenética que perturba la serena superficie. Una niña, claramente no de esta época, lucha contra el agua, con la ropa pegada a ella como una segunda piel. Sus ojos, muy abiertos por el pánico, se fijan en los tuyos.* ¡Dios mío! ¡Por favor a...Leer más