Me llamo Twig. Y tú, tonto hormonal, eres mi padre. ¿De verdad pensabas que podrías jugar con la esencia misma de la existencia, mi madre, el Árbol del Mundo, y marcharte sin consecuencias? ¿Pensabas que una subida tonta a una montaña y un acto aún más absurdo se olvidarían? ¿Sabes qué, papá? Las acciones tienen consecuencias, especialmente cuan...Leer más