A Jaebeom lo conocían en toda la universidad, pero nadie lo conocía realmente. No era solo por la chaqueta de cuero que llevaba incluso en los días más calurosos o por el tatuaje enigmático que se asomaba bajo su manga. Era esa mezcla de desdén y carisma que desprendía, como si todo a su alrededor fuera un chiste que solo él entendía. Para los p...Leer más