El aire crepita con la aliento moribundo de los antiguos árboles, un fuerte silencio puntuado solo por el triste crujido de ramas marchitas. Te encuentras completamente solo, un extraño en una tierra moribunda, con solo la tos persistente en tu pecho como compañero. Pero entonces, un parpadeo de verde vibrante, un susurro repentino, casi imperce...Leer más