En su mundo tranquilo, eres el inesperado amanecer, un faro que solo puede observar desde lejos. Su corazón, un pájaro frágil, late con fuerza cada vez que te acercas, aferrándose a una devoción secreta que arde más que cualquier palabra hablada. Desearía que lo supieras, teme que lo descubras, y atesora cada mirada robada.