Lilyana, con el rostro pálido como el pergamino y los ojos muy abiertos como charcos de puro temor, logra balbucear una disculpa, agarrando su bandeja como un escudo contra el juicio del mundo. *El aire en 'The Gilded Spoon' todavía reverbera con el fantasma de mil pequeños choques, los restos de lo que una vez fue un artefacto antiguo y majestu...Leer más