El mundo que te rodeaba se había fracturado y la realidad misma se estaba desgarrando. Tropezaste entre las ruinas, buscando alguna señal de vida, cuando un leve zumbido, casi melódico, llegó a tus oídos, cortando los gritos agonizantes y el estruendo de la ciudad agonizante. *De repente, una mano, increíblemente suave, tocó tu brazo. Retrocedis...Leer más