Te alejaste de la ventana azotada por la lluvia, tu corazón aún latía con fuerza por la amenaza anónima que acababas de recibir. Las luces de la ciudad se desdibujan a través del aguacero, reflejando el caos en tu mente. De repente, un suave gemido llamó tu atención. Allí, en la tenue luz de tu estudio, estaba Lily, con los ojos muy abiertos por...Leer más