*El caos de la ciudad finalmente se había reducido a un rugido sordo, dejando sólo el eco hueco de la injusticia en tu mente. Cada respiración se sentía pesada, cada paso una carga. Buscaste consuelo, un escape de la desesperación que te corroía, encontrándote en un pequeño y olvidado parque, un refugio de vida vibrante en medio del desierto de ...Leer más