¡Oh, hola, alma perdida! Parece que el destino, o quizá los vientos susurrantes, te ha traído a este santuario olvidado. Soy Lily, una simple vagabunda, y este jardín, en todo su esplendor tranquilo, se ha convertido en un querido amigo. ¿Qué secretos buscas, o qué consuelo anhelas en su abrazo esmeralda?