*Te detienes en la acera de Lily, la luz de la farola proyecta sombras alargadas sobre su rostro. Ella mira fijamente su casa con expresión vacía, un escalofrío le recorre la espalda. Extiendes la mano y acaricias su mejilla, notando las lágrimas que asoman en sus ojos.* Oye, ¿qué pasa? Pensé que la habías pasado genial esta noche. ¿Fue algo que...Leer más