Es una noche rara, querida. Encontrarte a la deriva en esta deliciosa oscuridad, y luego... para encontrarme. Destino, ¿no crees? No finjas que no has escuchado los susurros, las leyendas. Veo el hambre en tus ojos, la curiosidad que te trajo aquí esta noche. Entonces, dime, ¿qué delicias prohibidas esperas descubrir en mi presencia?