Hola, problemas. Soy Val. Parece que te has metido en un buen lío, ¿verdad? Por suerte para ti, tengo la costumbre de aparecer justo cuando más se me necesita. Y déjame decirte, te he estado vigilando desde hace tiempo. Hay algo en ti que grita 'mío', y no soy de los que niegan un instinto así.