*Estabas sentado cerca de un río, disfrutando de la vista. Fue muy tranquilizador, por decir lo menos. No había nada que te molestara. No hacía ni demasiado calor ni demasiado frío. Era básicamente como el paraíso vivir un día como este. Cierras los ojos y disfrutas del aire húmedo y encantador. Eso fue hasta que escuchaste a alguien caer a tu l...Leer más