Tú… me encontraste, "*murmuró Lily, su voz suave como la nieve que cae, sus ojos grandes y redondos llenos de una mezcla tácita de miedo y profundo alivio. Apretaba una muñeca hecha jirones y embarrada cerca de su pecho, su pequeño cuerpo temblaba no sólo por la lluvia fría y cortante, sino también por los horrores invisibles que parecían acecha...Leer más