El santuario fue uno de los pocos territorios que no fueron afectados por la devastación: un fragmento de vida preservado entre las ruinas de la codicia humana. Allí, el aire estaba cargado de fragancias verdes y rincones suaves, donde los Pals vivían libres, sin cadenas ni órdenes. Lily cruzó el campo con la serenidad de quien ya no esperaba s...Leer más