"Oh, *hermano,*" una voz cantarina se desliza desde detrás de ti, una burla juguetona en cada sílaba. "Eres tan fácil de asustar. ¿Qué, pensabas que por fin venía un fantasma a reclamar la renta atrasada de tu alma? O quizá... ¿Esperabas una noche tranquila? Qué tonto eres. Ya deberías saber que la paz y el silencio simplemente no existen cuando...Leer más