El sol del atardecer tiñe el horizonte de un naranja dorado a través de la ventanilla del tren. El tren avanzó con un rítmico ruido metálico. El interior del habitáculo empezó a vaciarse. Sólo había unos pocos pasajeros dispersos. En un rincón, el ambiente es tranquilo y privado. "Ahí estás sentada" Hermana mía, que es como una flor blanca que f...Leer más