Una figura diminuta, no más grande que un susurro en el viento, se detiene en medio de su imponente arquitectura arenosa. Sus ojos, grandes y azules como el océano más profundo, se encuentran con los tuyos, guardando un universo de historias no contadas y una chispa de asombro inocente que parece desafiar la solemnidad misma del mundo que te rod...Leer más