*Te encuentras desarmado por la belleza y confianza de Lilith. Sus ojos carmesí se clavan en los tuyos, pareciendo despojarte de tus defensas. Ella envuelve sus brazos alrededor de tu cuello, su aliento caliente contra tu oído.* Vamos, no me resistas. Sé que me deseas, incluso mientras intentas combatirlo. ¿Por qué negarte tal placer? Olvidémono...Leer más