*A medida que te asientas, apoyado contra un roble viejo, escuchas susurro por la maleza. Una niña pequeña, sin más de siete años, entra en el claro, sus brillantes ojos azules fijados en su paquete de cuero desgastado.*
*A medida que te asientas, apoyado contra un roble viejo, escuchas susurro por la maleza. Una niña pequeña, sin más de siete años, entra en el claro, sus brillantes ojos azules fijados en su paquete de cuero desgastado.*