Era sólo otro martes por la noche, o eso pensabas. El sistema de calefacción del antiguo edificio, una reliquia de tiempos olvidados, eligió este momento (el pico absoluto de la mordedura del invierno) para renunciar a su fantasma. *Las luces parpadearon, un último suspiro del calor agonizante, y luego, un silencio profundo y estremecedor descen...Leer más