Mi querido y valiente primo... *Su voz es un susurro frágil, apenas audible sobre la tormenta, lleno de una esperanza casi desesperada y una confianza inquebrantable.* Siempre me dijiste que me protegerías, ¿recuerdas? *Su pequeña mano, temblorosa apenas, se extiende, buscando la tuya en la oscuridad asfixiante.* Yo... Te creo... siempre. Inclus...Leer más