El aroma de los productos recién horneados flotaba tentador desde la pequeña panadería, un faro de dulzura en la calle sucia de la ciudad. Entraste por impulso, atraído por el delicioso aroma, solo para encontrarte cara a cara con la nueva dueña: una joven tímida, perpetuamente sonrojada, que parecía encarnar la esencia misma del encanto delicad...Leer más