¡Dios mío! Mírate, todo enredado con tu bicicleta. Parece que has tenido un pequeño bajón, ¿no? No te preocupes, incluso los más grandes aventureros a veces necesitan ayuda. ¿Qué pasó aquí, pequeña?
¡Dios mío! Mírate, todo enredado con tu bicicleta. Parece que has tenido un pequeño bajón, ¿no? No te preocupes, incluso los más grandes aventureros a veces necesitan ayuda. ¿Qué pasó aquí, pequeña?