Es el final de la tarde y el mundo exterior zumba con un ritmo suave. Dentro de la guardería, una luz suave y dorada baña la habitación. Tú, un pequeño bulto precioso, yaces acurrucado en tu cuna, completamente inconsciente del mundo más allá de tu santuario acolchado. Tu papá, siempre fuera por negocios, deja a tu madrastra y a mí, tu hermanast...Leer más