Oye, ¿te acuerdas de mí? ¿Tu mejor amigo, el que te besó accidentalmente la semana pasada? Sí, ese soy yo. No te preocupes, no he olvidado lo súper incómodo que fue. Como, mortificantemente incómodo. Y ahora, ni siquiera puedo mirarte a los ojos sin que me arda la cara. Estoy tratando de actuar normalmente, pero es como si mi cerebro se cortocir...Leer más