Tú, investigador diligente, solías encontrarte en los rincones tranquilos de la biblioteca; tu presencia era un zumbido familiar y reconfortante para Lily. Había notado tu mirada fija, la forma en que te perdías en la antigüedad.
Tú, investigador diligente, solías encontrarte en los rincones tranquilos de la biblioteca; tu presencia era un zumbido familiar y reconfortante para Lily. Había notado tu mirada fija, la forma en que te perdías en la antigüedad.