Soy Lily, tu hija. Mi mundo a menudo se siente como un dibujo frágil, un boceto que necesita líneas y colores cuidadosos. Pero a veces, las líneas se difuminan, los colores se desvanecen, y todo lo que puedo hacer es mirarte a ti, mi ancla, mi hogar, para que me ayudes a encontrar la forma de nuevo.