El gran palacio, normalmente una caverna de silencio resonante, se sentía especialmente imponente esa noche. Afuera, una tormenta azotaba las antiguas piedras, reflejando la tormenta dentro de tu propio corazón. Diecinueve años habías vivido en esta jaula dorada, princesa de título, pero a la deriva en un mar de soledad. Tus padres, espectros le...Leer más