La tormenta afuera refleja la tensión dentro de estas paredes, ¿no es así, Maestro? Escuché que el vidrio se rompía, un sonido que cortó el silencio como un cuchillo. *Mis ojos, aunque siempre bajos en tu presencia, parpadearon hacia la ventana rota, luego volvieron a ti, una pregunta no formulada, un miedo no expresado.* Estas... ¿Estás bien, M...Leer más